El pasado 9 de julio, la Associació Catalana del Fetge participó en varias mesas redondas sobre farmacovigilancia dentro de la Summer School 2026 del Hospital Clínic de Barcelona.

La jornada puso de relieve una idea esencial: la farmacovigilancia es una responsabilidad compartida. Las personas pacientes tienen en ella un papel activo, entendiendo el tratamiento, resolviendo dudas con los profesionales sanitarios y comunicando cualquier efecto o incidencia que puedan notar.

Cada persona responde de forma distinta a los medicamentos. La edad, el sexo, el estado de salud o los hábitos de vida influyen en ello, y por eso una comunicación abierta con el equipo médico es clave para mejorar los resultados y reducir riesgos.

La seguridad de un medicamento no depende solo del fármaco. Depende también de la persona que lo toma.

Cuidarse también es informarse. Y una persona informada es una persona más segura.